Una de porqués – para Lisset

Vale, Lisset, hablemos de los porqués.

¿Por qué el aire me despeina precisamente el único día que decido ir a una peluquería? Pues ahí no te puedo ayudar, yo no voy a la pelu. Para hacerme escabechinas ya estoy yo, lo bueno de los rizos.

¿Por qué siempre rompo la tortilla cuando le doy la vuelta? Porque no usas sartenes antiadherentes, porque en el último segundo te da miedo y no lo haces con suficiente energía, porque estás cansada y te fallan las fuerzas…

¿A qué huele un bloguero? A tinta, seguro.

¿Piensa en mí esa persona que tanto echo de menos? ¡Sí! No lo dudes.

¿Por qué no dejo de escuchar en mi cabeza la misma canción una y otra vez? Prueba a cantarla hasta el aburrimiento… Que se quede el tiempo que quiera, disfrútala mientras tanto.

¿Por qué no me quiero más? Eso me gustaría saber a mí, ¿por qué? ¿POR QUÉ?

¿Por qué no me perdono más? Pues yo tengo poco que perdonarme, es lo que tiene vivir conmigo misma, si perdono a los demás, ¿como no lo voy a hacer conmigo?

¿Por qué sin una sonrisa diaria no soy persona? Porque la sonrisa, la risa, son parte de los motores de las personas sencillas, sin dobleces.

¿Por qué me gusta tanto el queso con lo que engorda? Porque las cosas buenas engordan, envejecen, afean,…

Mis pies caminan casi siempre por los mismos sitios, sobre todo en invierno. Camina a paso rápido, sin pararse mucho en el camino. Debería empezar a dejar que tomaran el suyo propio, igual me llevaría alguna sorpresa.

De los días en los que no quiero hablar no hablaré, son asquerosamente asquerosos, pero si tengo un día de esos en los que soy tan feliz que nada me importa, ¡me encargaré de que todo mi mundo virtual lo sepa!

Gracias, preciosa. Un beso con sabor a queso. Yo también te leo, aunque sea parca en los cometarios.

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De tres en tres (I) – para Vloj

Sigo pidiendo vuestra colaboración. Vloj propone que cada uno de vosotros nombréis tres libros y tres pelis que os hayan influido de alguna manera. Luego ya veremos cómo le doy forma a la información. Sus elecciones son:
-1984.
-Rebelión en la granja.
-Cartero(Bukowski).

-El Pianista(Polanski).
-El gran dictador.
-La naranja mecánica.

Las mías:

-Como agua para chocolate, de Laura Esquivel
-El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry
-Jim Botón y Lucas el Maquinista, de Michael Ende

-Amélie
-Descalzos por el parque
-La lista de Schindler

De cualquier cosa – para Miguel

Estudios: la eterna estudiante… Siempre estoy estudiando. Ahora mismo estoy sacándome el PER, así que dentro de poco me pondré un parche, me compraré un loro y os obligaré a todos a llamarme Bellazul (mi nombre pirata, por cortesía de Poio).

Mi ciudad: mi ciudad es Madrid, aunque no viva en Madrid. Mi ciudad… ¡Me encanta Madrid! ¡Amo Madrid! Pero es verdad que hay veces que es necesario huir para poder encontrarla de nuevo.

Política: no, creo que no. Cada vez que me meto en este berenjenal salgo escaldada. Ni siquiera tengo claro a quién votaré en las próximas elecciones, así que no, todavía no es momento de hacer campaña.

El Pacharán: ni el un sitio ni el de otro… Yo soy más de cremas de licores, que así no sabe tanto el alcoholazo. No, no me gustan los licores. Por más que mi abuela se empeñe, que eso de la sangre gallega debería notarse, no soy capaz ni de acercar la nariz a cualquier tipo de aguardiente. A mí me gusta la cerveza, me gusta el vino, me gusta algún que otro combinado y me gustan las cremas de licores (¡mmmm! ¡colacao!), pero el pacharán… ¿Cuántos puntos he perdido?

De hombres y mujeres: igual, para esto, tendría que abrir un blog nuevo. Pero lanzo una pregunta que el otro día ya lancé a alguien, ¿por qué los hombres, cuando las mujeres os contamos algo en plan desahogo, sentís la irrefrenable necesidad de aconsejar?

El cielo de Coslada: el cielo de Coslada ahora es más triste, ¡qué puntería!

El río Jarama: pues paso cada día sobre uno de sus puentes. Si voy en bus suelo echarle el ojo, me gusta cómo se revuelven sus aguas en pequeños remolinos. Me gusta el agua. El Jarama no es un gran río, seguramente lo fue, pero ahora está muy estropeado. Aun así, es parte de mi día a día, casi mío. Me gusta el Jarama.

¡Ah! Y claro que no me enfado, mi pequeño drama con los sujetadores es para reírse. Pero que sepas que ya he encontrado un sitio donde comprarlos: tienen tallas, son bonitos (no parecen corsés de abuela a pesar de que siguen asemejándose demasiado a un paracaídas), son económicos y me los puedo servir yo misma.

La propuesta de C.C.

¿Quién quiere participar?

La propuesta de C.C. tiene buena pinta: cada uno propone unas cuantas palabras, digamos tres, y después… ¡A escribir!

Ya sabéis, este sitio es libre, así que podéis participar en la medida que consideréis: proponiendo palabras y escribiendo, proponiendo nada más o simplemente disfrutando de la lectura.

Hablemos de plazos… ¿Hasta el viernes? Hasta el viernes. Fecha tope para dejar vuestras palabras: viernes, 28 de enero. Y estaría bien fijar también la fecha para publicar, ¿no? Pues el martes siguiente.

Mis tres palabras: libélula, rincón, hembrilla.

7ven, por el momento, aporta una: clóchina.

¡Hala! Otro martes salvado.

*Adendum: Quería, desde mi pequeño foro, darle las GRACIAS a Dulce por salvarme la vida, o por lo menos por salvarme de una inminente congelación. Nunca pensé que un coche pudiese producir tanta felicidad… ¡¡¡GRACIAS!!!

Con una sonrisa – para Mimi

Pues sí, querida mía. Los días cada vez son más largos. Pero eso no es consuelo para una que tiene los huesos congelados. Ya sabes, el frío se me cuela y ya no hay manera de echarlo. Casi, casi estoy deseando que llegue la primavera, con su astenia, con sus estornudos, con sus lluvias interminables… Pero con los nuevos brotes pintando el mundo de verde, los campos plagaditos de flores silvestres, las cervecitas en una terraza al sol, el destape,… ¡Que le den a los cuerpos 10! Yo pienso seguir luciéndome, que no hay nada mejor que sentirse hermosa para parecerlo. ¡Déjate ya de complejos! Aunque, si las cosas no se tuercen, tendré mi trocito de verano en mitad del crudo invierno. Pero eso es algo para contar en otro momento.

Las estrellas… Pues sí, son preciosas. A veces cuentan historias y todo. Otras veces son tan frías y distantes… Me gusta salir al balcón cuando se hace de noche y mirar al firmamento, solo mirar. Y, si hay luna, mejor.

El libro: ¡ESTÁ TERMINADO! Está más que terminado, pero tengo un pequeño problema: no tengo editorial. Alguna propuesta abusiva (por ahí no vuelvo a pasar), alguna otra que me tomo a risa, un par de “nos gustas pero no es nuestro estilo”… En cuanto haya algo sabes que os lo contaré. Si lo estoy deseando…

Mimi, soy feliz, aunque tenga momentos más tristes que otros. Pero soy feliz. Eso no lo dudes. Y guapa… ¡pues también!

Gracias por la inspiración.

Y ahora, ¿qué?

Llevo varios días abriendo el escritorio del blog, pero todo lo que escribo acaba en el cajón olvidado de los borradores. ¡QUIERO ESCRIBIR! De verdad, lo necesito. Así que voy a hacer algo que no se me da muy bien, pedir ayuda.

Queridos blogueros, visitantes y demás. ¿Alguna idea? ¿Alguna aportación? ¿Se os ocurre algo divertido que podamos hacer entre todos? ¿Algo que echáis en falta en este espacio?

¡Ideas! Necesito ideas YA.

¡Gracias!

Tímidamente va asomando

No sé qué edad tendría… Era feliz, eso seguro. Fui una niña feliz. Soy una mujer feliz. ¡No se me preocupen ustedes! La falta de inspiración no tiene que ver con la tristeza, por otro lado, algo tan necesario como el respirar -si no sintiéramos tristeza alguna vez no podríamos disfrutar de la felicidad. Dualidad, siempre dualidad. Tiene más que ver con los cambios. Con perder la falsa sensación de permanencia, con el vértigo que producen los giros que da la vida. Aquí sigo…