Lentejas, plata, uvas y champán

Este ha sido un año diferente. Personalmente el balance es positivo. Un año de proyectos, de sueños que empiezan a materializarse, de ilusiones nuevas.
Pero no hay felicidad sin lágrimas, y ahora mi felicidad está en suspenso. Esto quiere decir que sí, que soy feliz, que está dentro de mí, pero adormilada, porque la parte que me hace funcionar está ahora más pendiente de la felicidad de otros.
Sari, todo llega y todo pasa. Eres joven, tienes toda la vida por delante y cuentas con el apoyo incondicional de tu familia y tus amigos de verdad. Así que, ¡adelante sin miedo! Entre todos conseguiremos que este año vaya in crescendo. Y el año que viene nos reiremos de las lágrimas de este, que ya sabes: tragedia + tiempo = comedia. Además, a nosotros no nos gana nadie cuando hay que frivolizar.
Por el momento me nombro a mí misma de manera oficial experta montadora de muebles Ikea y directora de orquesta, que para eso soy la mayor. Vamos a celebrar tus treinta a lo grande, con la gran fiesta de la mudanza. Y para los momentos bajos yo estoy ahí, como siempre.
A mi familia, a mis amigos, incluso a mis colegas, os deseo un año lleno de éxitos y felicidad, y espero contar con vosotros para compartir la mía, que es mucha y llega para todos.
Y para el 2009, solo un propósito, seguir disfrutando de lo que la vida nos dé, ¡a tope!
PD: Chicos, os abandono momentáneamente, que me tocan vacaciones, merecidas por supuesto. Pero volveré, y con las pilas cargadas. Hasta entonces, que les vaya bonito.

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Un paso adelante

Seguimos aguantando, que no es poco. Cada minuto un pelín más cerca del día de las lágrimas, con una felicidad ficticia que lo envuelve todo, engañándonos los unos a los otros, engañándonos incluso a nosotros mismos.
Siempre hay momentos en los que la realidad golpea con fuerza, como ayer. Y no hablo solo literariamente, sino también literal. Mira que hay que ser zopenco, además de otros muchos adjetivos que se me ocurren y que no voy a escribir, que yo soy muy fina y tengo unos oídos muy limpios. Mejor te hubieras quedado en tu casa como prometías, que obsequiarnos con tu presencia es más un castigo que un regalo. Gracias a quien sea, es muy probable que esta absurda situación no se vuelva a repetir, porque tú te quedas del otro lado. Doy palmas con las plantas de los pies solo de pensarlo.
Sí, sé que había prometido hablar de la noche del sábado, pero después de la celebración accidentada del cumpleaños de mi sobrina, el restaurante pijo de Malasaña, la coctelería cubana, la huída temprana, las conversaciones trascendentales en Chueca y la excursión de dos horas para llegar a mi casa han perdido fuerza.
Mi niña cumplió 9 añazos. Estaba preciosa, con su chaqueta brillante, sus medias color rosa, su corona de princesa y su manita escayolada. Porque princesa es, pero guerrera también. Y allí estábamos todos los que la queremos por encima de nosotros mismos, olvidando problemas, rencillas familiares y dolores, para disfrutar junto a ella de su día. Yo no soy de fechas, me importan poco y cada vez menos, pero he de reconocer que el día de mi cumple es mí día, y me encanta, así que, si a mí me pasa con treinta años, ¡qué no le va a pasar a mi bichobola!
Las lágrimas de la homenajeada por no entender que hay personas tan egoístas que ponen por encima de ella su orgullo y su dolor son pequeñas agujas que se clavan en mi corazón, a pesar de que personalmente mi alegría no tenía límites.
Y cuando todo era paz, risas, buen rollo,… viene el imbécil de turno y su corte de subnormales profundos a joder. Vienen a beberse nuestra bebida, a comerse nuestros sándwiches y patatillas, en plan sectario, sin relacionarse con los demás (mejor que mejor), ahumando la casa. Y claro, es obvio preguntarse ¿por qué han venido? ¡Cuánto daño hace la coca!
La próxima no me aguanto, la próxima no me cayo, ya no. Hasta a mí se me agota la paciencia.
Comienza la cuenta atrás…

¡Feliz cumpleaños BichoBola!

Mi niña,

La vida no es fácil. A tus 9 añitos ya lo empiezas a saber. Te quedan por delante muchos sinsabores, pero también muchas alegrías, un millón de instantes de felicidad, éxitos mil… Y yo espero estar muchos años junto a ti para compartirlos.

Vamos a lograr entre todos que estas fiestas sean mágicas, un recuerdo imborrable que puedas atesorar para siempre en tu corazón.

Disfruta de tu día, solo tuyo, solo para ti.

Te quiero, lo sabes, te quiero siempre.

Un besazo gigantesco de tu tía favorita

PD: Muchas felicidades a ti también, señor fotógrafo.

Feliz lo que sea

Estoy hasta arriba, así que no tengo tiempo de escribir (un enjambre de abejas asesinas ha invadido el despacho y estamos ocupadísimos intentando echarlas y evitando que nos piquen).

Solo quería felicitaros las fiestas a los que las disfrutéis, desearos a los no que las superéis lo mejor posible y a los que ni os va ni os viene, nos vemos en los bares.

Yo por mi parte pienso pasarme todo el tiempo posible como una cuba, así es más fácil superar cualquier cosa.

Lo dicho…

Liberatorio

No termino de entenderlo: si pensamiento y extensión son ambos parte de la substancia, que es una e infinita, ¿por qué la voluntad no puede ser causa de la extensión si lo es del pensamiento? No se sostiene…
¡Mucha suerte! A ver si nos libramos de Spinoza… Recuerda mi reflexión del hombrecillo por si te sirve en algún momento, aunque solo sea en un momento de desesperación, ¡de perdidos al río!
PD: si os preguntáis por qué tanta filosofía últimamente tiene su explicación: es la única manera que tengo de abstraerme del pauropqjfweolñfijerjfñoqweijv, sobretodo ahora que a los habituales ruidos ha sumado el de sus mandíbulas masticando dulces navideños…

¡Feliz fin de semana!